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El jardín de las Hespérides, Frederic Leighton
(1892)
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En la representación magnifica que tenemos en esta oportunidad, vemos a las Tres Doncellas colocadas por Hera, recostadas en el Manzano, y cuidando sus frutos, además están "jugando", con la Serpiente, también vemos el Ave Blanca, estilo Garza, que está al pie del Árbol alimentándose, las hermanas como doncellas, "juegan" entre ellas, y mitad cuidan el Jardín y mitad descansan apacibles al pie del maravilloso Manzano.
Una está tocando un instrumento musical, la del centro esta con la Serpiente, y la otra con su caja de joyas entre las manos.
El Jardín tiene como lo podemos observar, flores, naturaleza, ríos, árboles, horizontes hermosos, creo que aquel que se mimetice con esta imagen hasta podría sentir la frescura y el Aroma del Jardín.
También es fácil observar las dimensiones de la Serpiente, que envuelve todo el Manzano, cuidándolo con las doncellas, para que ningún atrevido profanador llegue a esos frutos si realmente no lo merece.
Es notable recordar en estos momentos a Hércules, el mayor exponente de la Fuerza y la Osadía, que no pudo llegar el mismo al Manzano para cumplir con uno de los trabajos propuestos por el Rey Euristeo, sino que tuvo que utilizar su sagacidad, para que Atlas, pudiera ir a pedirle a sus hijas, algunas manzanas de oro, y así fue.
Este mito está relacionado con varios elementos iniciadores, y porque no decirlo luego de esto, nos concretamos a investigar la Alta Iniciación, como le sucede a Hércules.
Los símbolos presente son el Árbol, las doncellas, la serpiente, las manzanas de Oro, el Ave Blanca, por citar los más relevantes, pues es sabido que está el Dragón que aquí no fue inspirado por el Artista, pero que seguramente se conoce su accionar.
El Árbol con sus manzanas nos hace acordar al Mito Hebraico del primer instante, donde Eva toma el Fruto prohibido para dárselo de probar a Adán, y caen en el Pecado Original, y la Expulsión del Edén, y que de allí queda protegido el Edén por un Dragón y una Serpiente que cuidaran el Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal, y que además quedara el Ángel blandiendo su espada, para que los profanadores, no puedan entrar al Edén.
Así es que el Árbol es el símbolo de la Sabiduría Suprema, es de donde se obtienen los frutos dorados de la vida, es donde nosotros a través de vivir la vida de instante en instante capaces de sacarle la Sabiduría al Instante vamos obteniendo esas Manzanas de Oro, que no son ni más ni menos que el Resultado de un análisis de nuestra vida, de vivirla libre en su movimiento sin provocar o forzar situaciones que vienen desprendidas del análisis Egóico, y que nos llevarían al fracaso, aquel capaz de obtener las Manzanas de Oro, es el que ha vencido a la Serpiente (el trabajo Sexual, el no derramar jamás el Vaso de Hermes, el eliminar la Fornicación), el Dragón, símbolo de la tentación que puede aparecer en cualquier momento y de cualquier forma, materialismo grosero multiplicado hasta el infinito que cae sobre la humanidad dejándolo a expensas de una sensualidad que los lleva hacia los Mundos Infiernos de sus propias necesidades, vence a las Doncellas, que con su Música con sus Joyas, y con la amistad del Dragón y la Serpiente intentan persuadir al Guerrero de que tome los Frutos de Oro, donde está el testimonio de la Sabiduría, y el Testimonio de que su Piedra Filosofal ha vuelto a encontrarla y darle esa belleza que ella tiene en sí misma, el Ave que se alimenta al pie del Árbol , es aquella energía creadora del Sacratísimo Espíritu Santo , que le da vida a ese Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal, es el que le da vida, a la energía Sexual que cada uno desarrolla en su interior, tratando de dominar a las hijas de Atlas.
Pues veamos un poco el Mito del Jardín de las Hespérides y el trabajo de Hércules al respecto de las Manzanas de Oro.
Ingresando al Mito, diremos que hubo alguna vez, el Jardín de las Hespérides, un lugar donde los Manzanos daban frutos de Oro, encontrábase en las tierras lejanas de Libia, en las faldas del monte Atlas (donde Atlas específicamente sostenía al Mundo).
Dice la leyenda que las únicas que entraban a tomar las Manzanas de Oro, eran las hijas de Atlas, y que por eso Hera, coloco una serpiente, un dragón, y tres doncellas a cuidar el Jardín, conocidas como las Ninfas de las Hespérides, el Dragón dicen los antiguos que era Inmortal.
El Jardín nació debido a que Hera quedo impactada con un regalo que le hicieron para su Boda con Zeus, Gea (la Tierra) le regalo a Hera para su Boda unas manzanas de Oro, dice que estas manzanas gustaron tanto a la Diosa, que las mando sembrar en sus jardines que estaban cerca del Monte Atlas.
No es menos sabido que el Rey Euristeo encargo a Hércules les trajera una muestra de las Manzanas de Oro, custodiada por las Ninfas, y todo tipo de monstruos.
Hércules tuvo que salir a cumplir el trabajo pedido por el Rey Euristeo para liberarse de los tormentos acaecidos con su Madre, es así que él se encamina a la búsqueda de las Manzanas, pero antes debería saber qué camino tomar, para ellos se debe entrevistar con el Sabio Nereo, el cual le revela el misterioso camino hacia las lejanas tierras de Libia, no sin antes decírselo en forma de acertijos indescifrables, solo para la sagacidad de un Héroe Solar, que en este trabajo deberá utilizar toda su sabiduría, y su sapiencia elaborada a través del Tiempo.
Luego entonces de conocer el camino, es sabido que Hércules tuvo que enfrentarse a varios acontecimientos en su viaje hacia el jardín de las Hespérides, normalmente en cada tarea impuesta por Euristeo, también se completaban con peripecias, que tenía que sortear a lo largo de la tarea, esta no fue una excepción, y con el primero que se encuentra es con el gigante Anteo, hijo de Gea, que solo el hecho de tocar la tierra, le hacía volver las fuerzas que quizás había perdido, y cuyo "pasatiempo", era colgar a todos los que mataba cuando pasaban por sus tierras. Hete aquí que Hércules, paso por sus Tierras, a lo que Anteo entro en lucha con el Héroe, parecía que siempre el SemiDios triunfaría con su fuerza, pero bastaba para que el gigante Anteo tocara nuevamente la Tierra y retomaba fuerzas, que el SemiDios iría perdiendo, a lo que se dio cuenta de la situación y lo elevo por los aires, y luego en un fuerte abrazo lo asfixio, triunfando en esa lucha, que le permitió seguir hacia las Hespérides.
En segunda oportunidad liberó al benefactor de la humanidad: Prometeo, que estaba encadenado a un roca, y que un águila devoraba las entrañas del Titán todos los días, y luego en la noche las heridas se le regeneraban para que durante el día una y otra vez el águila devorará sus entrañas específicamente el Hígado, y en es duro tormento había quedado por haberle entregado a la humanidad el Fuego a través de aquel mito magnifico del Fuego, Prometeo, Pandora, Epimeteo, y la Humanidad. Hércules hirió de muerte al Águila con sus flechas tipo saetas, donde luego el águila cayó muerta, y pudo de esa forma liberar a Prometo de las cadenas que le sujetaban a la Roca, y citamos este pasajes, porque Prometeo el más Sabio de los Dioses del Olimpo, consejero supremo de Zeus, le dijo que para conquistar las Manzanas del Jardín de las Hespérides, no lo tenía que hacer con sus propias manos , sino que debería pedirle el favor a Atlas, que estaba sosteniendo a la bóveda Celeste a Urano, con Gea.
Atlas sosteniendo a Urano sobre sus hombros, estaba allí, cuando Hércules se aproximó, para decirle que necesitaba unas Manzanas de Oro del Jardín de las Hespérides, pero que si él le podría hacer el favor de conseguírselas, pero viendo la situación de Atlas, este rió, diciendo y quien sostendrá a Urano, a lo que Hércules le dijo, "Yo lo haré", pero nadie tiene la fortaleza suficiente para cumplir con esta Misión que los Dioses me han encomendado, no creo que puedas, respondiole Atlas, a lo que en ese instante pensó que si pudiese hacerlo, se libraría por unos momentos de tan ardua labor, a lo que acepto, de entregarle la bóveda celeste a Hércules, este con suma fortaleza la asumió y la sostuvo, mientras Atlas asombrado, por tal motivo, se dirigía presto a conseguirle las Manzanas de Oro como habían pactado.
Retornado Atlas, con las Manzanas de Oro, y viendo ya la posibilidad de quedar libre de sostener a Urano porque otro lo podía hacer le dijo a Hércules, que el mismo podría llevarle las Manzanas a Euristeo, y que Hércules se quedará sosteniendo a Urano.
Es sabido que las únicas que llegaban a las Manzanas del Jardín de las Hespérides eran las hijas de Atlas, que fueron las que le dieron las Manzanas a su Padre, para poder quizás liberarse de Urano.
Hércules, intuyendo las intenciones de Atlas, es que le dice, bueno te podría sostener el Mundo un poco más, pero debes sostenerlo un poco tú, para que pueda acomodar un almohadón de plumas sobre mi espalda, para estar más cómodo para sostener el Mundo. Es entonces cuando Atlas nuevamente regresa a sostener el Mundo dizque para que Hércules se colocara un almohadón, cuando esto sucede, el Héroe Solar haciendo uso de su sagacidad le dice que no, que mejor les lleva el las Manzanas a Euristeo, las recoge y sale victorioso con las Manzanas las que se las entrega a Euristeo.
Euristeo viendo se poseedor de las Manzanas pero no por propia voluntad, es que no sabiendo que hacer con ellas, se las regala en ofrenda a la Diosa Atenea, que las recibe y las devuelve al Jardín de Hera, done las Manzanas son depositadas nuevamente.
El V.M.Samael dice al respecto de este trabajo de Hércules, haciendo referencia a Iniciación:
La Undécima hazaña de Hércules, el Héroe Solar, tuvo lugar en el dominio trasatlántico, consistiendo en apropiarse de las Manzanas de las Hespérides, las Ninfas hijas de Héspero, vivísima representación del planeta Venus, el lucero delicioso del amor...
Desconociendo el camino, necesitaba primero adueñarse de Nereo, que todo lo sabe, y luego en África enfrentarse en una lucha cuerpo a cuerpo con el espantoso gigante Anteo, hijo de Poseidón...
También se suele relacionar con este viaje, la liberación de PROMETEO LUCIFER, matando al águila que lo atormenta, así como la substitución temporánea del famoso Atlas, cargando el mundo sobre sus espaldas titánicas, para conseguir su auxilio...
Finalmente, las simbólicas manzanas de oro le son entregadas por las mismas Hespérides, matando previamente al Dragón que las guardaba...
Evidentemente, esta hazaña tiene estrecha relación con el relato Bíblico de los frutos del Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal, en el Jardín Edénico, en el que, sin embargo, el Dragón está substituido por una Culebra, quien invita a recoger y probar esos frutos maravillosos, que Hércules después entrega a Atenea, la Diosa de la Sabiduría y su Divina protectora...
El descenso intrépido al viejo Tártarus del undécimo planeta de nuestro sistema solar, se hizo urgente, inaplazable, impostergable, antes del ascenso al Padre (El Primer Logos).
Abrupto, quebrado y desigual camino descendente, me condujo fatalmente hasta las horrendas tinieblas de la Ciudad de Dite...
Mi "Nereo" o mejor dijéramos mi "GURUJI", "Maestro o Guía", pacientemente me enseñó todos los peligros...
Y fue ciertamente en esos horripilantes abismos del dolor, en aquel planeta que está más allá de la órbita de Plutón, donde encontré a ANTEO, el gigante descomunal, más espantoso aún que el desmesurado Briareo...
El Dante Florentino, en su Divina Comedia, exclama:
"Oh, tú, que en el afortunado Valle donde Escipión heredó tanta Gloria, cuando Aníbal y los suyos volvieron las espaldas, recogiste mil leones por presa, y que, si hubieras asistido a la gran guerra de tus hermanos, aún hay quien crea que habrías asegurado la victoria a los Hijos de la Tierra!..."
"Si no lo llevas a mal, condúcenos al fondo en donde el frío endurece el Cocito".
"No hagas que me dirija a Tico ni a Tifeo; éste que ves puede dar lo que aquí se desea; por tanto, inclínate y no tuerzas la boca. Todavía puede renovar tu fama en el mundo, pues vive, y espera gozar aún de larga vida, si la gracia no lo llama a sí antes de tiempo..."
"Así le dijo el Maestro; y el gigante, apresurándose a extender aquellas manos que tan rudamente oprimieron a Hércules, cogió a mi Guía".
"Cuando Virgilio se sintió agarrar, me dijo: Acércate para que yo tome, y en seguida me abrazó de modo que los dos juntos formábamos un solo fardo".
"Como al mirar la Corisenda por el lado a que está inclinada, cuando pasa una nube por encima de ella en sentido contrario, parece próxima a derrumbarse, tal me pareció ANTEO cuando le vi inclinarse; y fue para mí tan terrible aquel momento, que habría querido ir por otro camino. Pero él nos condujo suavemente al fondo del abismo que devora a Lucifer y a Judas; y sin demora cesó su inclinación, volviendo a erguirse como el mástil de un navío... (Esto es textual de la Divina Comedia).
ANTEO: Alegórico personaje Magista, representativo Titán de las "Hordas Tenebrosas" abismales...
Libradas muy cruentas batallas contra los Demonios de la Ciudad de Dite, hubo de ser libertado LUCIFER PROMETEO...
Yo vi abrirse la acerada puerta del horripilante calabozo; el guardián le cedió el paso...
Escenas terribles de la obscura morada; casos insólitos, insospechados; lo que "los moradores de la Tierra" ignoran...
LUCIFER es el Guardián de la Puerta de las llaves del Santuario, para que no penetren en él sino los ungidos que poseen el secreto de Hermes...
EL CHIRISTOS LUCIFER de los Gnósticos es el Dios de la Sabiduría bajo distintos nombres, el Dios de nuestro planeta Tierra sin ninguna sombra de maldad, pues que es uno con el Logos Platónico...
PROMETEO LUCIFER es el Ministro del LOGOS SOLAR y Señor de las Siete Mansiones del HADES...
LUCIFER ciertamente es el Espíritu de la Iluminación Espiritual de la Humanidad y de la Libertad de Elección y, metafísicamente, la antorcha de la humanidad; el LOGOS en su aspecto superior, y el adversario en su aspecto inferior; el Divino y encadenado PROMETEO; la energía activa y centrífuga del universo; fuego, luz, vida, lucha, esfuerzo, conciencia, libertad, independencia, etc., etc., etc.
A LUCIFER están encomendadas la Espada y la Balanza de la Justicia Cósmica, pues que él es la norma del peso, la medida y el número.
Dentro de cada uno de nos, LUCIFER es la reflexión del LOGOI Intimo, sombra del Señor proyectada en el fondo de nuestro Ser...
En instantes en que escribo estas cuartillas me viene a la memoria un caso insólito...
Una noche cualquiera, no importa cual, hube de encontrar al espantoso personaje dentro de una hermosa recámara...
Imponente, "PROMETEO LUCIFER", sostenido sobre patas de bestia en vez de pies, me miraba amenazante...
Dos espantosos cuernos lucían pavorosos en su frente siniestra, empero estaba vestido como elegante caballero...
Acercándome a él serenamente le di algunas palmaditas en el hombro a tiempo que le decía:
Tú a mí no me espantas; te conozco muy bien, no habéis podido vencerme, estoy victorioso...
El coloso se retiró y yo, sentándome en el mullido y perfumado lecho de caoba, aguardé un momento...
Posteriormente penetró en la alcoba una fémina peligrosamente bella; desnuda se acostó en la cama...
Casi desmayada de lujuria, la hermosa me envolvió en sus impúdicos brazos, invitándome a los placeres de la carne...
Acostado junto a la bella le demostré mis poderes al Diablo; me dominé a mí mismo...
Después me levanté de la cama de placeres; la beldad aquella casi muerte de lubricidad, sintiéndose defraudada me contempló inútilmente...
A continuación entró en la estancia un niño resplandeciente; radiante criatura terriblemente Divina...
El infante sublime, ricamente ataviado con hermosa túnica sacerdotal de un color negro muy especial, atravesó el exótico recinto...
Yo le reconocí de inmediato y acercándome a él muy quedito, le dije: Es inútil que continúes disfrazándote; te reconozco siempre: Oh! Lucifer... Tú jamás puedes vencerme...
Aquella Criatura sublime, terror de los ignorantes, sonrió entonces con dulzura infinita...
Incuestionablemente; él es el "Divino Daimón" de Sócrates; nuestro entrenador especial en el Gimnasio Psicológico de la Vida...
Justa es su Libertad después de su duro trabajo; el LOGOS se lo traga, se lo absorbe...
Hasta aquí este relato, continuemos con el tema trascendental de este capítulo...
Mi nueva Sacerdotisa en la Montaña de la Ascensión, resultó ciertamente extraordinaria...
Obviamente se aceleró mi progreso íntimo y, en consecuencia, logré apoderarme de las manzanas de oro en el Jardín de las Hespérides...
Las Ninfas Venustas, exquisitamente deliciosas, cayeron a mis pies: no pudieron vencerme...
Concluidos los trabajos mágicos en aquel Averno, ascendí victorioso al Padre...
Es obvio que este místico acontecimiento trascendental en modo alguno podía pasar desapercibido...
Aquel evento cósmico fue entonces celebrado con infinita alegría en el SANCTA...
Es espléndido trono, sentado ante la augusta Cofradía, me sentí completamente transformado...
En esos momentos indecibles, "El Anciano de los Días", "Mi Padre que está en secreto", "La Bondad de las Bondades", "Lo Oculto de lo Oculto", "La Misericordia de las Misericordias", "EL ÉTER de la CÁBALA HEBRAICA", resplandeció dentro de mí; cristalizó definitivamente en toda la presencia de mi Ser...
En tales instantes, los Hermanos de la Fraternidad Universal Blanca, con infinita veneración me contemplaron... Mi rostro asumió el aspecto de la ancianidad...
Indubitablemente había logrado cristalizar en las diversas partes de mí Ser, las Tres Fuerzas Primarias del Universo...
Otros textos que citan al Jardín de las Hesperides son extraordinarios y aquí los citamos:
Inusitado, mágico encuentro, fue ciertamente aquel que hube de tener con Juan en el Jardín de las Hespérides, donde los ríos de agua pura de vida manan leche y miel...
Quiero referirme con gran solemnidad al Bautista, vivísima reencarnación de Elías, aquel coloso que vivió en las asperezas del Monte Carmelo, teniendo por toda compañía la vecindad de las bestias feroces, y de donde salía como el rayo para hundir y levantar reyes; criaturas sobrehumanas, unas veces visible, otras invisible, a quien respetaba hasta la misma muerte. ...
... Caer rendido a los pies paradisíacos de la exquisita beldad femenina, beber el licor de Mandrágoras, comer de las manzanas de oro del "Jardín de las Hespérides", fue ciertamente el mencionado error. Empero, trabajando posteriormente con la electricidad sexual trascendente, hube de retornar al camino que otrora había abandonado...
... Hércules, el verdadero Krishnar Arios del Mahabharata, presintiendo la catástrofe final Atlante que se avecinaba y con ella la desaparición del Divino Jardín de la Hespérides, trasplantó, doquiera que fue, es decir en todo el Penjab, el Asia Menor, la Siria, el Egipto, Grecia, Italia, Germanía, las Islas Británicas, España, Mauritania y aún América, bajo el nombre de QUETZALCÓATL (La Serpiente Blanca Luminosa), el simbólico árbol Iniciático que a todos estos países les salvará de la catástrofe. ...de "Las Tres Montañas"
... El sexo es vaso santo, poned en él tan sólo un pensamiento puro... tras de cada beso debe haber una plegaria, tras de cada abrazo un rito de misterio... en la cópula sagrada pedid y se os dará, golpead y se os abrirá...
Aquella a quien ningún mortal ha levantado el velo, eliminará entonces lo indeseable, lo abominable, y así morirás de instante en instante...
Levantad bien vuestra copa en el festín del amor y cuidaos de verter ni siquiera una sola gota del precioso vino...
No derrames el VASO DE HERMES, embriágate con besos y ternuras bajo la sombra del árbol del conocimiento, mas no te tragues las manzanas de oro del jardín de las Hespérides...
... El TO SOMA HELIAKON, el CUERPO DE ORO DEL HOMBRE SOLAR, los vehículos suprasensibles del alma, deben ser creados en la FRAGUA ENCENDIDA DE VULCANO, tú lo sabes...
En la simbólica manzana del Paraíso, de las Hespérides o de Pippala, el dulce fruto prohibido del sexo, se encuentra la clave de todo poder...
En vez de los vehículos paradisíacos que el animal intelectual cree tener, sólo existe dentro de cada criatura racional el EGO, el MI MISMO, MEFISTÓFELES... de "El Parsifal Develado"
... ¡Oh divina Madre Kundalini! ¡Serpiente Ígnea de nuestros mágicos poderes! ¡ISIS a quien ningún mortal ha levantado el velo! ¡SOPHIA! Bien saben los dioses del Jardín de las Hespérides, que tú si puedes eliminar defectos. Entre mi Madre y yo compartimos el duro trabajo; yo comprendía y ella eliminaba. ... de "Mensaje de Navidad 1969"
... Aquel lago fatal aparecía ante la vista de los Neófitos Atlantes, como enmarcado entre cuatro típicas colinas, tal y como se suelen ver
en ciertos cuadros nobiliarios, este símbolo sexual nos recuerda aquel relato de las Mil y Una Noches que lleva por título: EL PRÍNCIPE DE LAS CUATRO ISLAS NEGRAS.
El Príncipe de dicho cuento existió realmente en la Atlántida, en la Misteriosa Olisis y fue hijo de un Rey-Iniciado del Jardín de las Hespéride, el Centro Iniciático de la Buena Ley. ... de "Mensaje de Navidad 1967"
... El Jardín de las Hespérides, con un roble hueco (trono), un hermoso rosal y una fuente de agua blanca que los ciegos buscan infructuosamente (revivificación del mercurio sublimado). El jardín de las Hespérides es el Edén de la Biblia. El Edén es el mismo Sexo. Nosotros salimos del Edén por la puerta del Sexo. Sólo por esa puerta podemos entrar al Edén. El trono está en el sexo. No está el rey en la frente. El Rey está en el sexo. El sexo es Rey de Reyes y señor de señores. La fuente de agua blanca que los ciegos de las distintas escuelas, religiones y sectas buscan inútilmente sin hallar jamás es, el licor seminal. El hermoso rosal son los chacras, ruedas o dioses del cuerpo astral que giran llenos de esplendor, como soles brillantes, cuando despertamos la serpiente sagrada. ... de "El Magnus Opus“, esta es una de las trece figuras Alquimistas de Abraham.
Si mal no he entendido el sexo es lo más sagrado.
ResponderEliminarDominar la mente para dominar el cuerpo..., dominar el cuerpo para dominar el espíritu... y ser merecedores de la sabiduría y el paraíso.
eso significa la pintura?
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